Por Hilda Luisa Díaz-Perera.
2008 Derechos Reservados.
No creo que muchos de nosotros los ciudadanos de Estados Unidos que hemos vivido en el seno de ese gran país toda una vida, podríamos habernos imaginado cuán grave era la crisis económica que se estaba gestando a nuestras espaldas.
Ni siquiera los agentes de inmuebles y financiamiento, como mi esposo y yo, teníamos un asomo de lo que nos iría a pasar, mucho menos nos veíamos como protagonistas de la debacle. La primera vez que sentí un leve batuqueo de los pilares de mi conciencia estadounidense fue un comentario de mi hija más pequeña quien tiene un sentido financiero muy agudo. “Mami”, me dijo, “esto viene y es feo”. Recuerdo que incrédula dije, “Bueno, puede ser que haya un bache, pero el gobierno no va a dejar que la industria de los bienes raíces fracase. Los inmuebles son la columna vertebral de este país”, recuerdo que le contesté segura de lo que aseveraba. “Ok”, me contestó, “ya hablaremos dentro de algunos meses.” ¿Meses?, pensé, ¡pero si tenemos trabajo como nunca antes!






Hola Hilda y Nelson.
Entiendo perfectamente este escrito, ya que nosotros estamos pasando el mismo calvario desde hace aproximadamente un año.
Pero sea allá o aqui, todos tenemos siempre una Luz que nos guie y no debemos perder la Fe.
Hasta perdiendo se gana y de las crisis es que se logra obtener más y mejor aprendizaje.
Desde aqui les enviamos nuestras mejores vibras y nuestro mensaje de Fe y Optimismo en que todos los seres luchadores (como ustedes y nosotros), saldremos adelante y venceremos este gran obstaculo, temporal demás está decir.
Muchas bendiciones para ustedes y esperamos poder reencontrarnos en un futuro no muy lejano.
Sus amigos de siempre.
Maria, Henry, Astrid y Vanessa Gonzalez.